Las disculpas no parecen suficientes

Ahora todos se dieron cuenta que una mala idea, una mala broma, malas reacciones y malos comentarios son inaceptables. Significa quizás (esperamos que no) mostrar lo que se dice en un living privado, con un pisco sour en mano, sin que aparezca en medios y que posibilita reírse sin culpa. Hoy salió a la luz y dejó secuelas, inició un furibundo debate que esperamos pueda terminar con la “talla mala”.

Como Colegio de Publicistas, creemos que es más grave, más profundo y más antiguo el problema. Hemos construido una sociedad machista, individualista, que funcionó cómodamente por mucho tiempo y se sostuvo sobre la base del abuso, del bullyng permitido, pero anónimo.

Los invitamos a revisar programas y entrevistas añejas y se van a dar cuenta que no causaba ningún revuelo el permanente mensaje despectivo hacia mujeres, niños, ancianos, minorías sexuales, otras razas, otra clase social, discapacitados, etc.

Hoy en cambio, somos testigos de la indignación que nos da esperanza. La broma idiota hoy no es aceptable, venga de quien venga y aunque es indignante, promete generar un cambio. Esa es la buena noticia.

Respecto de la derivada publicitaria hay mucho que lamentar, pero no es un caso aparte, no es otro tema, no es distinto de lo anterior. Es una muestra más de que hay segmentos que podrían seguir riéndose de hechos condenables y discriminatorios como el ocurrido con la muñeca inflable y Fantuzzi. Muestra además que es imprescindible un marco ético para los publicistas y en general, para todos los comunicadores, que tienen el privilegio del acceso a una tribuna masiva, pero no es solo para ellos, también para los empresarios que piden, aprueban y valoran este tipo de mensajes. Ellos son los que pagan por aparecer en medios y por lo tanto, esperan y creen que tendrán un retorno por su inversión. También entonces, deberemos esperar un cambio ciudadano, que signifique el repudio a este tipo de tácticas, más allá de los discursos digitales encendidos, una conducta coherente con ello que signifique dejar de consumir los bienes y servicios de empresas que se hacen eco de este tipo de acciones.

No podemos cerrar este texto antes de recordar que la campaña de Wom se ha sustentado en hechos de este tipo: El timador, el cura pedófilo, el ideólogo sínico, el entrenador tránsfuga, etc.

Construyamos juntos la evolución deseada. Nosotros desde el CP, estamos comprometidos para gestionarlo, empujarlo y provocarlo dentro de nuestra industria. No tenemos herramientas legales de sanción, pero igualmente lo condenamos públicamente y aportamos ética a la industria más allá de la sola crítica a una pieza publicitaria; también observamos el comportamiento profesional integral y denunciamos abusos, trampas e injusticias.

¿Ustedes están dispuesto a hacer su parte?